Cinco factores que hacen atractiva una acción

Escrito por el Dr. Gabriel Pérez del Peral @gperezdelperal

Los inversionistas individuales sueñan con esa acción maravillosa, tipo Netflix o Apple, que les permita tener un muy buen desempeño en el mercado de valores y obtener altos rendimientos.

Es una realidad que los inversionistas institucionales no pueden comprometer mucho capital e invertir en sola compañía; en lugar de eso, esperan encontrar un grupo de acciones atractivas que destaquen sobre el promedio de las del mercado.

Hace veinte o treinta años los manejadores de los portafolios de inversión –Paul Krugman los llama los “vigilantes”– intentaban aumentar los rendimientos de sus portafolios favoreciendo en particular a una industria sobre otra. Por ejemplo, compraban acciones del sector energético con la expectativa de que el precio del petróleo subiese, y evitaban comprar acciones del sector de empresas al menudeo -retail – si tenían temores sobre la evolución del gasto del consumidor.

En esta época de computadoras y algoritmos, hay aproximaciones al mercado más sistemáticas que permiten identificar las mejores acciones y destacar en las inversiones bursátiles. El objetivo es encontrar acciones conciertas características o factores que las hagan mejores que las demás y que permitan un adecuado retorno del capital.

En el argot del mercado de valores, a los fondos de inversión que buscan en su composición de activos tener acciones que cumplan con ciertos factores seles conoce como “fondos con beta inteligente” (smart beta). Hay diferentes definiciones, pero son cinco los factores establecidos que permiten calificar a los fondos como “smart beta”, esto es: tamaño, valor, rendimiento, baja volatilidad, y  el llamado momentum.

El primero de los factores, tamaño, se basa en el hecho de que las acciones de pequeñas compañías tienden a desempeñarse mejor, por mucho, que las más grandes. Las pequeñas acciones son menos líquidas y más caras de administrar,pero sus altos rendimientos compensan de alguna forma el riesgo.

El factor valor se refiere a las acciones de las compañías que se cotizan barato, relativo a sus activos, y tienden a destacar más en el mercado que las que se cotizan más caro.

El rendimiento se refiere a que las acciones que otorgan altos dividendos se desempeñan mejor que las que reparten menores; esto algunas veces se considera dentro del factor valor.

El factor de baja volatilidad tiene que ver con aquellas acciones que se mueven menos violentamente que el mercado en su conjunto, y también tienden a desempeñarse mejor que el promedio. La influencia que tiene es en el sentido deque los inversionistas instintivamente prefieren comprar acciones de alta volatilidad, ya que existe el mito de que producen mayores rendimientos y esto hace que las de baja volatilidad estén más baratas.

Finalmente, el momentum se relaciona con el hecho de constatar, mediante el seguimiento de las acciones, que aquéllas que han subido de precio en el pasado, continuarán haciéndolo. Identificar el momentum influye en aquellos inversionistas que son lentos para darse cuenta de que la fortuna de la compañía ha cambiado para bien.

Una investigación de Elroy Dimson, Paul Marsh y Mike Staunton, de la London Business School, muestra que decidir la compra de acciones de acuerdo con el análisis de estos cinco factores, ha generado alta rentabilidad en numerosos países durante muchas décadas, como en Suecia, Canadá, China, e Italia.

The Economist señaló que el operador del índice Santard and Poors-Dow Jones, el cual monitorea 17 diferentes factores, encontró que sólo los cinco factores mencionados anteriormente destacaron en 2017 en el S&P 500, su principal referencia. Otra investigación, ahora de MSCI, también operador de un índice bursátil, concluyó que más de la mitad del desempeño de los fondos de inversión activos está explicado por los cinco factores.

Los manejadores de los fondos de inversión saben bien que los mercados son eficientes y reconocen que no es fácil encontrar una fórmula que permita multiplicar el capital. Es importante subrayar que Eugene Fama y Kenneth French, dos reconocidos académicos, en sus actividades de consultoría, apoyan el uso de los factores de tamaño y valor como aspectos importantes a considerar en la toma de decisiones de inversión.

Los bancos centrales de los países desarrollados ya iniciaron el camino hacia políticas monetarias más laxas, lo cual generará tasas de interés cada vez más bajas en dichas economías. Ante esta situación, si en los países emergentes se mantienen los equilibrios macro económicos y diferenciales adecuados de tasas de interés, sus mercados de capitales y de dinero se verán beneficiados con entradas de capital, como lo hemos estado viendo en México.

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