Con el negocio en la sangre

Escrito por Gabriel Pérez del Peral @gperezdelperal

En México y en el mundo ha crecido la importancia de las empresas familiares como generadoras de riqueza. “Hoy en día en nuestro país, más del 90% de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores tienen una clara representación familiar en el capital y en el control de sus operaciones cotidianas. Por ello,es importante analizar su contribución al desarrollo global, así como los esfuerzos para reforzar su sostenibilidad”. (KPMG, 2013).

Por ejemplo, en 2014, Ana Botín y Abigail Johnson sucedieron a sus padres en dos de los puestos más poderosos de finanzas a nivel global, una como presidenta del banco Santander y la otra como CEO de Fidelity Investments. Es un hecho que las dinastías de fundadores tienen una significativa influencia en las empresas multinacionales de gran tamaño; tal es el caso de Walmart, Mars, Samsung y BMW.

Hace 50 años los expertos en negocios vaticinaban que el modelo hereditario en las empresas paulatinamente iría disminuyendo; ello debido al buen desempeño de los profesionales en las empresas públicas, derivado de sus habilidades para multiplicar el capital y atraer al mejor talento.

Claramente esto no ha sucedido. Por el contrario, las empresas familiares han mantenido el control y en años recientes han incrementado su presencia en los negocios globales.

El 19% de las empresas más grandes listadas en “Fortune Global 500” son empresas controladas por familias. Este porcentaje es mayor al 15%reportado en 2005 por McKinsey, quien define a estas compañías como aquéllas en donde los fundadores o sus familias tienen la participación más grande, por lo menos el 18%, además del poder de nombrar al CEO.

Desde 2008 las ventas de este tipo de empresas han crecido en promedio 7% al año, contra un 6.2%de las empresas no familiares en la lista. McKinsey pronostica que esta tendencia continuará en el futuro.

Lo anterior explica, en parte,el crecimiento de las grandes economías emergentes, donde la norma es que los grandes negocios sean de propiedad familiar. Cabe mencionar que desde 2005, los países que más han incrementado su participación en el “Fortune Global 500” son Brasil, China, Rusia, Corea del Sur y Taiwán.

La empresa familiar más grande del mundo es Walmart. Los hijos de Sam Walton siguen siendo grandes accionistas: su hijo mayor Rob es el presidente, otro hijo Jim, es parte del consejo, y su hermana Alicia también es heredera de una enorme participación en la empresa.

Una razón por la que las predicciones de los expertos hace 50 años fracasaron, fue que los mercados accionarios y los reguladores han sido permisivos en que las familias de los fundadores retengan el control de las empresas, a pesar de vender grandes capas del capital a inversionistas diferentes de la familia; así lo refiere The Economist.

La forma en que se ha implementado lo anterior, es a través de un tipo especial de acciones de control. Esto es una tendencia reciente observada en empresas de tecnología. Quizá en el futuro, Facebook estará controlada por la dinastía Zuckerberg, y Google por los clanes Page y Brin.

Con relación al caso mencionado de Santander, algunos inversionistas institucionales estuvieron inconformes cuando se enteraron del trato hecho años atrás por el padre de Ana Botín,que permitió que ésta lo sucediera en la presidencia del banco después de su muerte en septiembre de 2014, aún cuando la familia sólo tenía el 2% de las acciones del banco.

Existen tres razones por las que grandes empresas desafían las expectativas del mercado y mantienen el control familiar.

1) Existencia de un excepcional talento empresarial, como Sam Walton. Después de que los fundadores se han ido, sus herederos pueden mantener el éxito de la empresa simplemente siguiendo los principios exitosos del propio fundador.

2) Las empresas familiares tienden a tener una perspectiva de largo plazo. Según Heinrich Liechtenstein del IESE Business School de Barcelona, “las empresas no familiares se obsesionan con satisfacer las demandas de los inversionistas, así como de maximizar sus ganancias de corto plazo”

3) Tienen mejores relaciones laborales. Un estudio de Mueler y Philippon de la New York University Stern Business School afirma que los trabajadores están más dispuestos a creer las promesas de mayores compensaciones en el largo plazo a familias fundadoras, que a empleados externos que se irán en unos años.

Decir empresa familiar no necesariamente quiere decir empresa pequeña, la mayoría de las más grandes,incluso aquellas que cotizan en bolsa, tienen a la familia en el Consejo y en altos puestos directivos”. (KPMG, 2013)

Así pues, dado que las empresas familiares en nuestro país son claves para la generación del PIB, es necesario que se fortalezca la participación de los miembros de la familia y se determine su remuneración de acuerdo a parámetros competitivos, no por obligación o sentimentalismo, y de esta forma aumente la capacidad de la empresa para generar valor.

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