Cultura Financiera

Escrito por César Daniel Cruz @danibarto17

En México, la cultura financiera es un problema grave. El 52% de los mexicanos labora en la informalidad, de acuerdo a datos del cuarto trimestre de 2018 dela Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo[1]. Esto refleja una condicionante que ha puesto en vulnerabilidad las tasas de recaudación por parte del gobierno mexicano y la carente eficiencia en el ejercicio del gasto público en los últimos 30 años.

De acuerdo con un estudio sobre ahorro en México, publicado en 2015 por la CNBV[2], este fenómeno está determinado, además de por el nivel de ingreso, por el estatus de formalidad en el trabajo del jefe del hogar, y también por el acceso a servicios médicos o seguridad social.

Por un lado, la informalidad retrasa totalmente la actividad económica de manera armónica. Ante la carencia de “reglas del juego”, los trabajadores de este sector están, de alguna manera, desprotegidos por la constitución.  La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) ha recomendado a México[3]eliminar las barreras de entrada en el ámbito de la oferta y la demanda a fin de activar las competencias en el empleo formal.

Por otro lado, la oferta de servicios de salud no logra cubrir la demanda que la población trabajadora o formalizada demanda. ¿Cuántos casos hemos escuchado las últimas semanas sobre desabasto, escasez de medicamentos y tratamientos en hospitales del IMSS o ISSSTE?

Pero no todo es desgracia. Los esfuerzos de la academia, la iniciativa privada y algunas dependencias de gobierno, han comenzado a ser un punto de inflexión en el tema. En 2017 se celebró la Primera Cátedra de Inclusión Financiera “Agustín Carstens Carstens”.

En ella, se plantearon los retos que enfrenta México para acelerar la inclusión y la baja conectividad que prevalece en el país. También hicieron hincapié en que la clave está en el avance tecnológico y, con ello, en los servicios financieros.

La Ley Fintech[4], publicada el 9 de marzo del año pasado,ha sido revolucionaria para el sistema financiero en México. Esta ley ha abierto las puertas a financieras y empresas a prestar sus servicios con el fin de dar acceso a muchas personas que se encuentran en la informalidad económica.

Sin duda, conforme pasen los años, se podrán mejorar las condiciones de desigualdad económica de los mexicanos en función del interés que el gobierno, iniciativa privada, sociedad civil y academia le destinen a este tema trascendental para el país.


[1] Ver más en https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2019/enoe_ie/enoe_ie2019_02.pdf

[2] Valles, Yearim; Aguilar, Alberto. (Vol 3, 2015). Ahorro en México: Evidencia en hogares. 2019, de Estudios Económicos CNBV Sitio web: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/71342/2015_Ahorro_en_hogares_en_Mexico.pdf

[3] Ver más en https://www.oecd.org/mexico/Diagnostico-de-la-OCDE-sobre-la-Estrategia-de-Competencias-Destrezas-y-Habilidades-de-Mexico-Resumen-Ejecutivo.pdf

[4] Ver más en http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LRITF_090318.pdf

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