Inteligencia Artificial

Escrito por Gabriela Chávez @gchaviles 

Entre 2012 y 2015, el término más escuchado en las llamadas de empresas públicas con sus inversionistas, para comunicar los resultados financieros cada trimestre fue: BigData. Sin embargo, a partir de 2016 comenzó a escucharse un término nuevo: inteligencia artificial.

Recientemente, el interés por esta innovadora área de tecnología ha convertido el término de Inteligencia Artificial en el favorito y más recurrente de las llamadas de reportes trimestrales con un total de 9,000 menciones, según un ejercicio de la consultora Heindrick & Struggles.

Sin embargo, IA es más que un concepto actualmente en tendencia, de acuerdo con Ryan Bulkoski, analista de inteligencia artificial de Heindrick & Struggles, esta tecnología, es hoy una herramienta capaz de mejorar un negocio de cualquier escala y en diversas áreas, desde la atención a clientes hasta los márgenes financieros.

Bulkoski advierte que el tamaño de la empresa no define el uso o no de la inteligencia artificial, pues tanto los corporativos más grandes como los negocios familiares pequeños, pueden sacar provecho de esta nueva tecnología.

¿Por qué debe importarme?

La primera razón es el mercado potencial que supone la tecnología por sí misma. Datos de la consultora McKinsey plantean que para 2028, el valor de mercado de la inteligencia artificial tendrá un valor estimado de 13 billones de dólares.

Esta dimensión multimillonaria implica que cualquiera que adopte este tipo de tecnología podría acceder a este mercado.

Un segundo punto, según expertos es la posibilidad de mejorar los márgenes del negocio, cualquiera que estos sean, debido a que esta tecnología permite tener una mayor y constante visibilidad de los procesos de producción, de atención a clientes o entregas de producto, esto hace más sencillo detectar un problema y resolverlo.

El tercer punto se basa en las mejoras de atención a clientes. La mayoría de los negocios de tipo familiar, sobre todo en México, se ubican en el sector de servicios. Por esta razón, el incorporar inteligencia artificial a la atención personalizada, puede contribuir de manera significativa al negocio.

Un sencillo ejemplo de IA aplicado a la atención de clientes son los chatbots, estos pequeños asistentes en redes sociales como en el Messenger de Facebook, pueden encargarse de atender las dudas de los clientes de manera veloz y automatizada, lo que hace al negocio más ágil y atento.

Si bien hoy en día el término inteligencia artificial suena lejano para los negocios más tradicionales, los expertos recomiendan incorporarlo desde las acciones más pequeñas ya que es una herramienta de mejora continua que obliga a pensar en objetivos a largo plazo, mientras que los obstáculos del día a día, bien pueden resolverse con la asistencia de un software inteligente.

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