Precio del Petróleo

Escrito por el Dr. Gabriel Pérez del Peral @gperezdelperal

Durante enero-marzo de este año los precios crecieron 32%; dicha situación fue generada por agresivos recortes en la oferta de petróleo de los principales países exportadores, acordados a finales del año pasado.

Si sólo consideramos durante el inicio del año los meses de enero y febrero, el aumento en el precio del crudo fue de 25%, informó el Dow Jones Market Data, constituyéndose este en el mejor primer bimestre desde el año de 1984, afirmó el Wall Street Journal.

La situación descrita anteriormente está precedida por la volatilidad en el mercado petrolero registrada durante el cuarto trimestre de 2018, en donde el precio del petróleo llegó a caer 44%; ello debido a los temores de los inversionistas por el debilitamiento de la demanda de los llamados commodities, producto de la desaceleración económica global.

Los futuros del precio del petróleo de EUA terminaron el primer trimestre de este año en 60.14 dólares el barril, el nivel más alto desde noviembre pasado, mientras que el petróleo Brent del mar del norte, la referencia global, terminó en 68.39 dólares, con un incremento de 27% respecto a diciembre de 2018.

La recuperación mencionada de los precios petroleros fue impulsada por el acuerdo firmado en diciembre pasado por las 14 naciones agrupadas en el cartel de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y otros países liderados por Rusia (no miembro) en el que se comprometieron a reducir su oferta de petróleo en 1.2 millones de barriles diarios durante el primer semestre de 2019.

Cabe mencionar que el ministro del petróleo de Arabia Saudita, líder de la OPEP, Khalid al Falih, declaró en días pasados que ve con agrado continuar con los recortes en la producción durante el segundo semestre del año.

Los países árabes quieren ver el precio del petróleo Brent en 70 dólares, afirmó Gary Ross, CEO de Black Gold Investors y fundador de PIRA Energy Group, “no van a incrementar la oferta de petróleo en los mercados globales hasta que no lo vean en ese nivel” dijo.

Al mismo tiempo, los inversionistas están observando con cautela las tasas de interés de la Reserva Federal, así como los estímulos que está implementando el Banco Central Europeo(BCE) en la liquidez de la economía, los cuales podrían derivar en un aumento de la demanda de petróleo y potencialmente en un incremento adicional en su precio.

Los datos de la Commodity Futures Trading Commission, muestran que la relación de las posturas al alza del precio del petróleo entre las posturas a la baja, provenientes de los principales portafolios de inversión globales, está en su mayor nivel desde octubre de 2018.

“Estamos en un mercado sub-ofrecido y así se va a mantener el resto del año”, opinó Mike Morey, Chief Investment Officer de IntegrityViking Fund, un fondo de inversión que invierte en los productores de shale oil de Norteamérica, principalmente ubicados en el estado de Texas.

Sin embargo, es importante tomar en cuenta que el incremento en los precios del petróleo se podría detener en los siguientes trimestres del año si dominan los siguientes factores: la producción petrolera sin precedente de EUA, los temores de una desaceleración económica, y las excepciones concedidas por la administración de presidente Trump hacia Irán, en el sentido de que puedan seguir vendiendo su petróleo a ocho países.

Con las sanciones impuestas a la venta del petróleo de Venezuela, algunos inversionistas consideran que continuarán las mencionadas excepciones a las sanciones a Irán, y de esta forma presionarán así los precios a la baja. “Luego entonces, es entendible que no vayas agresivamente por Venezuela y por Irán mientras estén altos los precios del petróleo y de esta forma no presionarás al alza el precio de la gasolina”,aseveró Tamar Essner, director de Energía de Nasdaq.

Dadas las consideraciones anteriores y la alta dependencia que nuestro país tiene de las importaciones de gasolina provenientes de EUA, es muy importante que el gobierno mexicano tome en cuenta que existe una muy alta probabilidad de que los precios del petróleo se mantengan altos en los siguientes trimestres del año y por lo tanto los precios de la gasolina también.

Esperemos que, dado el elevado precio que mostrarán las importaciones de gasolina provenientes de EUA, el gobierno mexicano, que además enfrenta precariedad en sus ingresos (en febrero,por ejemplo, la recaudación del IVA disminuyó 2.9%), no vaya a bajar nuevamente las compras del exterior y caigamos una vez más en un escenario de desabasto como con el que nos amanecimos en este 2019.

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